Me ha sorprendido, y alarmado, esta noticia que señala que las arterias de los niños obesos están tan taponadas y acumulan tanta placa como los adultos de mediana edad, con lo cual el riesgo de padecer un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular sobre los 30 años se incrementa.
Las conclusiones se han obtenido utilizando ultrasonidos para medir el grosor de las paredes internas de las arterias del cuello en 70 niños, en su mayoría obesos. La investigación se centró en evaluar el grosor de la cubierta interna de las arterias carótidas, vasos sanguíneos que se encuentran en el cuello y que suministran la sangre al cerebro.
Los chicos del estudio tenían altos niveles de “colesterol malo” y de triglicéridos, y presentaban acumulación de placa (formada por grasa, calcio y otros componentes sanguíneos) que estrecha las arterias y limita el flujo de sangre. La “edad arterial” de éstos era 45 años.
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