martes, 8 de febrero de 2011

Hijos de madres que trabajan, más propensos a ser obesos

El estudio fue elaborado por investigadores de la American University de Whashington, la universidad Cornell de Nueva York y la universidad de Chicago, sobre 979 niños -desde primaria hasta el primer ciclo de secundaria- junto a sus familias, en 10 ciudades distintas.

Los investigadores hallaron que el número de años que la madre pasó trabajando tuvo un efecto directo en el índice de masa corporal (IMC) de sus hijos. El IMC es la proporción entre el peso y la estatura que permite determinar si se tiene sobrepeso u obesidad.

“Cada período de un promedio de 5,3 meses durante el cual la madre estuvo trabajando, se asocia a un incremento del IMC de su hijo 10% superior a lo normal”, indica el estudio publicado en la revista Child Development.

El estudio no proporciona explicaciones a este fenómeno, pero los investigadores estiman que tal vez esté vinculado a que las madres activas pueden disponer de menos tiempo para comprar productos sanos y cocinar alimentos equilibrados, lo que las lleva a acudir a la comida rápida, que tiende a tener más grasas y calorías.

La obesidad infantil se ha triplicado en los últimos 30 años en Estados Unidos, recuerda el estudio. Actualmente, un niño de cada tres en ese país tiene sobrepeso o es obeso.

Los autores hacen la salvedad de que “se estudió el IMC de los niños en relación a la situación profesional y laboral de la madre, pero aún resta por explorar el papel que juega el padre trabajador en la salud física de sus hijos”.

La edad materna determina la talla del recién nacido

Las mujeres mayores son más propensas que las jóvenes a tener bebés más grandes, afirma un equipo de Holanda. Estudios previos habían hallado que los bebés que crecen menos de lo esperado en el útero materno tienen más riesgo de tener problemas como diabetes o enfermedad cardíaca en la edad adulta, mientras que los bebés más grandes son más propensos a ser adultos obesos.

Esto, hoy, sería muy importante porque las mujeres occidentales están postergando la maternidad: según un estudio realizado por el Centro de Investigación Pew en el 2010, la cantidad de bebés de madres mayores de 35 años creció del 9% en 1990 al 14% en 2008.

El equipo de Rachel Bakker, del Centro Médico Erasmus en Rotterdam, estudió a 8.568 mujeres de Holanda que habían tenido un bebé entre 2002 y 2006, con un peso promedio de 3,5 kilogramos. Los autores definieron que un bebé “pequeño” sería el que pesa 2,5 kilos o menos, mientras que un bebé “grande” pesaría 4,5 kilos o más.

En el estudio, uno de cada 20 recién nacidos fue pequeño y uno de cada 20 fue grande. A diferencia de las mujeres de 30 a 35 años, las madres menores de 25 tendieron a tener bebés pequeños: el 4% de las de 30 a 35 tuvo un bebé pequeño, comparado con el 7% del grupo de menos de 20 años.

Por otro lado, las madres mayores fueron más propensas a tener bebés grandes, según publica British Journal of Obstetrics and Gynecology. Ese riesgo pasó del 3% en las madres más jóvenes al 6% en las de 30 a 35 años y al 10% en las mayores de 40.

La relación entre la edad materna y el riesgo de tener un bebé pequeño en el grupo de mujeres jóvenes se debió principalmente a factores sociales (etnia, educación y partos previos) y de estilo de vida (alimentación, tabaquismo y consumo de alcohol).

En los otros grupos etarios, los factores sociales, pero no del estilo de vida, también explicaron por qué las mujeres más jóvenes tendieron a tener bebés más pequeños. Pero ninguno de esos factores explicó por qué el riesgo de tener un bebé grande creció en las mujeres mayores.

Podrían influir factores orgánicos femeninos, pero aun se ignoran.

Según Bakker, se necesitan más estudios para conocer los efectos de la edad materna sobre el peso de los bebés. En tanto, la autora dijo a Reuters Health que todavía no existe suficiente información “para aconsejarles a las mujeres la edad (máxima) óptima para tener hijos”.

martes, 12 de enero de 2010

Ventajas de los pañales descartables

Una de las principales ventajas de los pañales descartables es su gran poder de absorción, lo cual disminuye en gran medida las molestias y problemas de la piel del bebé al escaparse la pilita.

Los pañales descartables están en continua evolución, más absorbentes, más cómodos, y más fáciles de cambiar que es otra de las grandes ventajas, sobre todo cuando se tienen otros niños en casa, gemelos o mellizos, o estás de viaje.

Y por ser más absorbentes, ya no tienes que cambiarlos tan seguido e invertir tiempo en ello, y son muy asépticos, a diferencia de los pañales de tela que a veces no quedan muy limpios.

Uno de los Modelos de pañales descartables más convenientes son los pull-ups de Huggies, que parecen ropa interior y tienen dibujos que cambiar de color cuando el bebé empieza a humedecerse, y puedes rasgarlos con facildiad para cambiarlos.

Cómo hacer para que los niños coman vegetales

Un estudio efectuado en Holanda indica que ofrecerles a los niños opciones vegetales durante la cena no los haría comer más de esos alimentos saludables. Qué y cuándo prefieren

El equipo de Cees de Graaf, de la Universidad de Wageningen, en Holanda, analizó si ofrecerles a niños de entre 4 y 6 años el vegetal que más les gustaba antes o durante una comida, o no, modificaría la cantidad que efectivamente comen.

Primero, los autores determinaron qué vegetal, entre ocho opciones, prefería cada uno de los 156 varones y las 147 mujeres en una escuela primaria de Holanda.

Las opciones eran: zanahoria, arvejas, coliflor, brócoli, repollo colorado, remolacha, chauchas y espinaca. Luego, en una comida con sus padres en un restaurante, 110 niños pudieron elegir entre cantidades iguales de uno o dos vegetales que antes habían aceptado comer.

A otros 97 se les dio la misma posibilidad mientras se servía la comida y 96 no pudieron elegir, sólo recibieron su vegetal preferido en el plato. Según publica American Journal of Clinical Nutrition, el equipo no observó diferencias entre los grupos. En general, los niños que pudieron elegir antes de comer ingirieron 51 gramos del vegetal servido, mientras que los otros dos grupos comieron 49 y 56 gramos, respectivamente.

De todos modos, los niños cuyos padres habían calificado como más "reactivos" a los vegetales, es decir que se enojaban ante un límite o que hacían lo contrario a lo que se les decía, comieron la mitad de los vegetales cuando no se les dio la opción a elegir, comparados con el resto de los niños.

Los chicos "disfrutaron de la posibilidad de elegir", señaló el equipo. En encuestas después de la comida, el 75% de los niños que habían podido elegir antes de que le sirvieran, dijo que se sentía feliz con ese nivel de autonomía, mientras que entre el 62 y el 63% de los otros chicos expresaron la misma sensación.

jueves, 5 de febrero de 2009

Que tus hijos lean

Leer aporta tantas ventajas a un niño que no podría escribirlas notas; aprenden ortografía, cultura y se les potencia la inteligencia.

Diez consejos para que tus hijos ODIEN los libros (para padres y maestros):; es decir, lo que no tienes que hacer si quires que tus hijos lean:

1. Cuando empiecen a leer en voz alta, interrúmpelos constantemente para decir sus errores. Es de mal gusto.
2. Oblígales a leer. El tema de la psicología inversa. Puedes contarles lo que mola leer.. pero si les obligas malo.
3. Menosprecia sus gustos y no respetes su criterio. Mejor un cuento de la princesita aunque sea un chaval mayor a que estén 3 horas tirados en el sofá.
4. Imponles lecturas. No les adoctrines, déjales pensar y elegir.
5. Pídeles que te hagan un resumen. No hagas de los libros un trabajo si no un placer.
6. Controla todo lo que leen. Interesate pero no sean un espia.
7. Recuérdales los beneficios de leer. Leer es necesario y muy bueno, pero un niño prefiere saber que es divertido.
8. Relaciona los libros sólo con los deberes. Un libro es cultura pero también debe ser diversión, juego y entretenimiento.
9. Castígalos sin tele por no leer. La obligación y el castigo son peligrosos.
10. Exígeles lecturas inadecuadas. Piensa un poco en que es lo que quieren leer.

martes, 23 de diciembre de 2008

Kit de seguridad para el bebé

La llegada de un bebé a casa supone toda una serie de cambios en cuanto a los hábitos domésticos y más aún, cuando el bebé ya comienza a caminar. La mínima autonomía que tiene el bebé hace que aparezcan los riesgos de posibles accidentes, con una buena prevención, podemos evitar la mayoría de ellos.

Para evitar algunos de estos accidentes, se puede optar por la compra de un kit de seguridad, en el que podemos encontrar 8 protege esquinas, 12 protege enchufes, 1 absorbe impactos para puertas, 1 protector de video, 7 cierres para cajones y un cierre para la nevera.

LA SEGURIDAD DEL BEBÉ Y NIÑO

Cada año, cada día, cada hora, muchos bebés y niños sufren lesiones por accidente. Algunos pueden ser muy graves e incluso mortales. Una de las causas más frecuentes de consulta en los Servicios de Urgencias son los accidentes durante la infancia y la adolescencia.

La seguridad de nuestros hijos depende, en gran medida, de los padres. No debemos olvidar que el niño es siempre más rápido que los adultos. Nadie se esperaba que “aquello” ocurriera, pero pasó.

Uno de los secretos para evitar los accidentes infantiles es pensar que pueden ocurrir y adoptar algunas medidas de seguridad básicas.

En esta sección encontrará respuesta a todas sus dudas sobre la seguridad en los viajes, los factores de riesgo de los accidentes o las situaciones que se deben evitar en diferentes partes de la casa como el salón, la cocina, el baño o el jardín.